No es el volumen de datos, sino la calidad de ellos

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No es el volumen de datos, sino la calidad de ellos

A medida que se avanza más en la gestión de datos va adquiriendo cada vez más importancia para las empresas ya que se han convertido en elemento de análisis para la toma de decisiones sobre comercialización, desarrollo de productos, finanzas, entre otras áreas, y permite contar con información completa en tiempo real. La recogida de datos aporta numerosos beneficios para las empresas además de aportar una ventaja competitiva en el mercado. Las empresas que no aprovechan el valor del dato corren el riesgo de quedarse atrás.

Los datos son la fuera motriz de las relaciones con los clientes, la estrategia de ventas y todos los proyectos de marketing. Invertir en soluciones de gestión de datos es algo natural para muchas empresas. Sin embargo, la calidad de los datos sigue siendo prioritaria. Para que los datos sean beneficiosos, deben ser de alta calidad. Cuanto mejor sea la calidad de los datos, más se podrá sacar de ellos. Si basamos las decisiones en datos cuantitativos y no en los cualitativos es probable que la toma de decisiones se haga de manera equivocada.

La calidad de los datos está en el centro de las cuestiones comerciales. El proceso de cualificación debe comenzar tan pronto como los datos se integren en la empresa. Este es un gran desafío cuando sabemos que una vez almacenados, cruzados y analizados, los datos cualificados aportan un alto valor añadido en todos los niveles de la empresa.

Las nuevas tecnologías están aumentando la importancia de los datos y su calidad. Tecnologías como la inteligencia artificial y la automatización tienen un enorme potencial, pero el éxito de estas tecnologías depende en gran medida de la calidad de los datos. Por ejemplo, el Machine Learning requiere grandes volúmenes de datos precisos. Cuantos más datos buenos tenga un algoritmo, más rápido podrá producir resultados, y mejores serán esos resultados.

Los datos se están convirtiendo cada vez más en parte integral de las operaciones de los negocios. En lugar de tratar los datos como algo independiente de otras funciones, las empresas los integran en todas sus tareas. Esta mayor integración significa que la calidad de los datos puede tener un impacto en muchos aspectos de un negocio, desde el marketing hasta las ventas pasando por la estrategia y la gestión.

La buena gestión de los datos es crucial para mantenerse a la altura de la competencia y aprovechar las oportunidades. Los datos de alta calidad también pueden proporcionar beneficios concretos a las empresas. Sin embargo, la calidad de los datos también es crítica debido a los problemas relacionados con el cumplimiento. A medida que las regulaciones relativas a los datos continúan evolucionando, es cada vez más importante que las empresas gestionen sus datos adecuadamente.